viernes, 7 de marzo de 2014

Definición

Osteoporosis significa, literalmente, hueso poroso. Es una enfermedad que afecta a los huesos que se caracteriza por la disminución del tejido que lo forma. Debido a ello, los huesos se vuelven frágiles y más propensos a fracturarse. Es asintomática y puede pasar desapercibida durante muchos años hasta que finalmente se manifiesta con una fractura. Por esta razón se le denomina “la enfermedad silenciosa”.


La OMS la define en mujeres como una densidad mineral ósea menor o igual de 2,5 desviación estándar por debajo de la masa ósea promedio de personas sanas de 20 años, medida por densitometría ósea.


Esta enfermedad se desarrolla mayormente en mujeres con amenorrea o después de la
menopausia debido a la disminución de la producción de estrógenos por los ovarios u otras carencias hormonales. También es común entre los ancianos, pero esta enfermedad puede presentarse a cualquier edad. Otros factores que aumentan el riesgo de presentar osteoporosis son la falta de calcio y vitamina D por malnutrición, tabaquismo, alcoholismo y una vida sedentaria.

Afortunadamente, se puede evitar la osteoporosis en conjunto con una dieta balanceada, la práctica de ejercicio y llevando una vida sana. Esto también es importante para los jóvenes, porque acumulan en su cuerpo más del 85% de su masa ósea entre los 18 y 20 años.


Epidemiología


Se estima que 1 de 3 mujeres y 1 de 12 hombres mayores de 50 años sufren de osteoporosis. Según los Institutos Nacionales de Salud (NIH), cerca de 34 millones de estadounidenses padecen osteoporosis. Otros 18 millones tienen una masa ósea baja y se encuentran en un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Las estimaciones del NIH indican que la osteoporosis es responsable de cerca de 2 millones de fracturas anualmente. Aproximadamente la mitad de las mujeres y  1 de cada 4 hombres mayores de 50 años tendrán una fractura de cadera, de muñeca o de vértebras durante sus vidas. En España afecta alrededor de tres millones de personas.


Causas


El hueso es un tejido vivo que es constantemente reemplazado por hueso nuevo. La osteoporosis se presenta cuando se rompe este equilibrio: ya sea cuando el organismo no es capaz de producir suficiente hueso nuevo, cuando gran cantidad del hueso existente es reabsorbido por el cuerpo o en ambos casos. También se manifiesta cuando hay una formación inadecuada de hueso nuevo por los osteoblastos durante el proceso continuo de renovación ósea. A partir de los 35 años se inicia la pérdida de masa ósea, por lo tanto, la edad se puede considerar como causa. El riesgo es mayor a partir de los 50 años, aunque múltiples enfermedades o el sedentarismo pueden incrementar la pérdida de hueso ocasionando osteoporosis en personas más jóvenes.

La menopausia es la causa principal de osteoporosis en las mujeres, debido a la disminución de los niveles de estrógenos, lo que ocasiona una mayor pérdida de hueso. Las mujeres, especialmente las caucásicas y asiáticas, tienen una masa ósea menor que los hombres. La pérdida de hueso provoca su falta de resistencia, lo que conduce fácilmente a fracturas de muñeca, columna y cadera. Aunque la pérdida de la función ovárica que se produce en la mujer (ya sea después de la menopausia o por la extirpación quirúrgica de los ovarios), es la principal causa de osteoporosis, existen diferentes enfermedades o medicamentos que también pueden provocarla.

El calcio es uno de los minerales importantes necesarios para la formación de los huesos. Si no se obtiene o se absorbe suficiente calcio o vitamina D, los huesos se pueden volver frágiles y más propensos a fracturas. 

Los determinantes genéticos son responsables de hasta el 85% de la variación en la masa ósea y hasta determinar el riesgo de fractura, por lo que la incidencia de la enfermedad es mayor en aquellas personas cuyos familiares como padres o abuelos tienen historia previa de fracturas.

Las causas se pueden dividir en varios grupos: endocrinológicas (hiperparatiroidismo, síndrome de Cushing), por medicamentos (esteroides, corticoides, antiepilépticos o fármacos), debidas a amenorrea, por procesos tumorales malignos (metástasis, mieloma múltiple) y otras.

Algunos factores de riesgo son:


  • Sexo femenino.
  • Envejecimiento. Luego de 75 años de edad, el riesgo es igual para hombres y mujeres.
  • Ser de ascendencia europea, hispana o asiática (raza blanca u oriental).
  • Un estilo de vida sedentario.
  • Tener complexión delgada o bajo peso corporal.
  • Antecedentes familiares de osteoporosis.
  • Aparición tardía de la menopausia la menstruación o menopausia precoz.
  • El consumo de tabaco, alcohol y de bastante cafeína.
  • Dieta baja en calcio o altas en sodio.
  • Clima. Esta enfermedad es más frecuente en lugares donde falta sol, ya que este es necesario para activar la vitamina D, que contribuye a una mejor absorción intestinal del calcio. En los países nórdicos, por ejemplo, la incidencia de la fractura de fémur es significativamente alta.
  • Nivel socioeconómico. Un bajo nivel socioeconómico se asocia con una dieta insuficiente y una mayor posibilidad de padecer osteoporosis. Este factor cobra mayor importancia en zonas urbanas que en las rurales.
  • El uso a largo plazo de ciertos medicamentos, incluyendo los corticosteroides, diuréticos, inhibidores de la aromatasa, y medicamentos para la tiroides.


Signos y síntomas


La osteoporosis es a veces considerada una “enfermedad silenciosa” porque la pérdida de hueso ocurre sin síntomas. De hecho, muchas personas no saben que tienen la enfermedad hasta que se produce una fractura. La más frecuente son las fracturas de las vértebras, las cuales como consecuencia, sobre todo en edades avanzadas, conllevan al dolor de espalda (se produce de repente o lentamente con el paso del tiempo), pérdida de altura (hasta 6 pulgadas, a causa de la disminución de la altura de los cuerpos de las vértebras) y cifosis (curvatura de la columna conocida popularmente como joroba).

Las fracturas de cadera son también muy comunes y afectan al 15% de las mujeres y al 5% de los hombres mayores de 80 años. Generalmente son consecuencia de una caída, y viene acompaña con dolor agudo e incapacidad para movilizar la extremidad afectada. El tratamiento de este tipo de fracturas es generalmente quirúrgico, por lo que es una causa frecuente de ingreso hospitalario en personas ancianas.

Los siguientes criterios o síntomas pueden indicar la presencia de osteoporosis:

  • Detección en personas asintomáticas y sin historial de fracturas previas que presenten múltiples factores de riesgo.
  • Presentar fracturas de repetición en los huesos largos (fémur, húmero o radio a nivel de la muñeca) de manera espontánea, o ante mínimos golpes o caídas.
  • Tener fracturas vertebrales producto de un pequeño movimiento (toser, estornudar o agacharse), o incluso sin relación con ningún desencadenante.
  • Disminución de la talla y la aparición de una cifosis, producidas por fracturas vertebrales.

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